• El gobernador minimiza las críticas sociales y respalda la expansión de energías limpias en el estado
Julio Menchaca Salazar, afirmó que la instalación de parques solares en el estado no representa ningún daño al medio ambiente y que forman parte de una estrategia nacional e internacional para avanzar en el uso de energías limpias.

“Tenemos información de que no afectan absolutamente nada al medio ambiente”, declaró el mandatario, al ser cuestionado sobre las recientes protestas sociales en municipios como Singuilucan y Zempoala, donde colectivos y comunidades han denunciado despojos, afectaciones agrícolas y falta de consulta por la llegada de megaproyectos fotovoltaicos.
Menchaca consideró que las preocupaciones ciudadanas obedecen a ideas que “han permeado”, como el supuesto alejamiento de lluvias o la alteración del ecosistema.
“No hay evidencia de ello”, sostuvo. Según el gobernador, estas creencias ya han sido desmentidas en otras regiones del país donde se ha demostrado que los proyectos son “amigables con el medio ambiente”.
“Es la tecnología del futuro”, sentenció. “La lucha que se tiene con la Agenda 2030 es buscar alternativas de energía: la hidroeléctrica, la eólica, la hidráulica… todas buscan conservar de una mejor manera el medio ambiente en lugar de afectarlo”, añadió.
El mandatario hizo un llamado a confiar en los proyectos de inversión privada que impulsan este tipo de infraestructura, y aseguró que el gobierno del estado acompañará los procesos para garantizar que se desarrollen con asesoría técnica.
“Es un trabajo que debemos hacer tanto las entidades gubernamentales como los inversionistas. Siempre van a tener la asesoría de parte del gobierno”, expresó.
Pese a su respaldo, las comunidades inconformes han denunciado públicamente que los proyectos avanzan sin estudios públicos ni procesos de consulta previa, libre e informada, como lo marcan los tratados internacionales de derechos indígenas y ambientales.
Señalan además la transformación del paisaje agrícola, la pérdida de cultivos tradicionales como el maguey y el riesgo de desabasto hídrico.
